martes, 18 de agosto de 2009

Jueves 13 de Agosto

Gran fiesta gran en el Ñaro, se festejaron los dos años galopantes de jueves de fulbito. Se disputo el partido bueno entre solteros vs casados.
El análisis del encuentro se divide en los primeros 10 minutos, dominado notable y abrumadoramente por los casados, se pusieron facilmente 5 a cero arriba, y los restantes 50 minutos de solteria.
Ya a los 5 a 0, los solteros le vieron la cara al Cholo que estaba como loco, y acomodaron lentamente el juego hasta empatarlo en 9. Luego se siguió incrementando la diferencia hasta llegar al marcador de 18 a 11 final.
La ficha del partido se conformó según los promedios de la puntuación de la mesa de La Bartola, con la amable supervisión del Canciller.
Quedando:



La fiesta continuó en la Bartola, donde nos esperaban con ravioles. Quedó demostrado con la pasta que este bar se debe dedicar solamente a la pizza. Si, la carne nunca la pudimos probar, esta queda para los privilegiados amigos del pelado (que le encargas un vacio al horno, y te sale con arroz con pollo).


En fin los soltero amagaron con pagar la bebida que estuvo apostada, seguimos esperando...

lunes, 10 de agosto de 2009

2° ANIVERSARIO

Ayer cumplimos 2 años, ni más ni menos, exactamente 2. Ininterrumpidos de fútbol, gambetas, mal habares, yerros, goles encontras, y ningún quebrado.
Dedicamos este espacio a los que hacen, e hicieron a el jueves el mejor día de la semana. A todos ellos salud!!!!

domingo, 9 de agosto de 2009

Jueves 6 de Agosto

Se nos viene el segundo aniversario del Fulbito de los Jueves, hoy más firme que nunca.
Les dejo la ficha del último partido:con las calificaciones desde mi certero, objetivo, pulcro e inmaculado punto de vista. Creo q estas se deben definir después del fulbito en la mesa de La Bartola porrón de por medio.
Hablaremos de Bruscheta que obtuvo un merecido 7, fue la clave para darle la victoria a su equipo, marco un par de tantos desequilibrantes, aprovechó su juego abierto para quedar sin marca, marco la diferencia. En el mercado de valores aumento su cotización.

viernes, 31 de julio de 2009

El destino de la derrota

Solteros contra casados es una simplificación. Dividir el mundo con la raya del estado civil es menos propio de personas inteligentes que de escribanos. Pero ahí estabamos, bajo un criterio arbitrario, separados en dos vandos que buscarian la victoria.
Ya hemos planteado en otras entradas que se juega como se vive y si este razonamiento es cierto deberiamos verificar aptitudes distintas en los dos equipos, porque les voy anticipando que no es lo mismo vivir casado que soltero.
Lo primero que se observa es que generalmente los solteros son más jóvenes y por ende poseen mejor estado físico, pero a la vez, por su rutina más licenciosa están expuestos a diversos excesos como quedarse jugando al pool hasta la una de la mañana o someterse a largas horas de pasión con sus celosas noviecitas. Lamento decir que este no es el caso del grupo de solteros bajo análisis, personas más abocadas a la actividad intelectual o filosófica a juzgar por el grosor de sus pantorrillas.
El casado casa quiere dijo una vieja, lo que etimologicamente significa responsabilidad, ser responsable genera temple, unas pelotas que se extienden hasta las rodillas o hasta los tobillos en el caso de tener hijos.
En fin mis amigos, el destino ya había tirado los dados, y como en el efecto mariposa, sin importar los intentos, la derrota estaba decretada desde el mismo origen de los tiempos.
Perdimos. Perdimos y por mucho, diría yo que humillantemente. Terminado el partido los solteros tomaron sus bolsos, pagaron su parte y se fueron en silencio a regocijarse con esas arpias en potencia que pronto los cambiaran de equipo. Mientras tanto los casados nos deciamos todo con la mirada. Esto no puede ser, esto no puede quedar así, debe haber algún tipo de venganza que haga justicia. Minutos después nos entregabamos a la cerveza, el último bastión de los casados.

jueves, 16 de julio de 2009

El Ñaro de la Independencia


Equipazo el de los Locales, un paseo barbaro, no podía ser de otra manera...

miércoles, 8 de julio de 2009

Malos tiempos para la lírica

El rumor se extendió por las veredas, los cafetines y los taxis: Huracán estaba jugando muy bien, volvía el fútbol lindo y estaba ganando partidos. A. Calamaro.

Por A. Calamaro



Ángel Cappa, auténtico caballero andante, embajador de las mejores cualidades del argentino de ley, volvió (siempre está volviendo, como Pichuco) para dirigir el Globo; un Huracán que hace más de treinta años no conocía la gloria, pero sí los pasillos del sufrimiento; después de no demasiados domingos el rumor se extendió por las veredas, los cafetines y los taxis: Huracán estaba jugando muy bien, volvía el fútbol lindo y estaba ganando partidos.

Huracán se convirtió en una verdadera ilusión, más allá del ámbito balompédico, frente a los contratos millonarios del fútbol europeo, frente a la gripe pandémica, frente a las elecciones diestras, frente a los molinos de viento, este pequeño gran equipo quería revivir sus años gloriosos, aquellos primeros setenta con Menotti y su ballet; para los que lo queremos, era la reválida de la filosofía de Ángel Cappa, hombre de fútbol y de militancia, de tertulia polenta, de bigote finito; la percha y las convicciones de Ángel.

Ésta no sería Argentina con finales felices, es el mundo del revés y lo cantaba clarito María Elena; la historia también tiene lugar para los quijotes, para las penas mexicanas ahogadas en tequila, para los que nadaron el mar y se ahogaron a dos metros de la orilla, para las finales perdidas injustamente, para los tangos tristes. El fútbol no sería lo que es sin su componente lírico y humano, sin aquellos que van a mojarse en invierno; la música no sería lo que es sin su componente lírico, sin aquellos que van a mojarse en invierno; la música es de aquellos que la quieren escuchar y de nadie más, y supongo que el fútbol también.

No recuerdo una tertulia sin Cappa, Angelito le ponía letra y música a la charla, yo nunca le devolví una pelota buena en el truco; una vez se separaron los caminos, pero “no hay olvido cuando existen la amistad y el respeto”; Ángel fue a dirigir, yo me fui de viaje submarino, y después de veinte mil leguas nos estamos escribiendo para prometernos chamuyo del bueno y ningún partido de truco.